9 dic. 2013

Entrevista a Matías Orta

Continuamos con nuestro ciclo de entrevistas de la mano de uno de los jóvenes que supo hacerse un nombre en el mundo cinematográfico, destacándose como productor, director, escritor, crítico, columnista de radio (y seguramente nos olvidemos de algo más).
Con nosotros y con ustedes, Matías Orta.


Nacido en Buenos Aires en 1980 fue redactor en la  revista La Cosa y es co-creador del sitio web especializado A Sala Llena. Desde el 2007 es blogger de la película Recortadas, largometraje de terror dirigido por su gran amigo Sebastián De Caro con quien también compartió varios proyectos, como el programa de radio que hasta hace un tiempo se emitía por Metro: Cómo robar el mundo y a quien ayudó a llevar a publicar su último libro Las nuevas aventuras de un biólogo recién nacido.


Matías, buenos días. Un gusto poder llegar a entrevistarte y conocerte más allá de tu vasta experiencia en la industria. 
Para comenzar nos gustaría saber cómo fue que te decidiste a dedicarte a escribir y dirigir.


MO: Empecé a escribir de chico. En realidad mi primera expresión artística (si cabe un término tan pretencioso, especialmente en esa etapa de mi vida) fue el dibujo. Hacía mamarrachos inspirados en lo que veía en la tele: aventuras, héroes, monstruos y demás. También inventaba historias con juguetes; ahí le sacaba el jugo a mis muñequitos Playmovil y a animalitos de plástico. Siempre hacía historias de animales que hablaban. Debía ser la influencia de los dibujos animados… o las ganas de que los animales se pusieran a hablar como nosotros. 
A los 11 años escribí mi primer cuento “más o menos serio”, sin dibujos y con un toque personal. Era sobre un chico que decide vengarse del compañero que lo molesta y resulta ser para peor. Un relato sobre “bullying”, antes de que esa expresión fuera usada en este país. Desde los 13 me metí de lleno a escribir. Siempre iba por el lado del terror, que era el género que más consumía en cine y literatura. Pero me daba cuenta yo solo que lo que escribía no terminaba de funcionar. Entonces, a los 15 años, di con Marcelo di Marco, coordinador del Taller de Corte & Corrección: hasta ese momento no sabía lo que era un taller literario. Ni siquiera conocía a ningún escritor. Vengo de Remedios de Escalada, una zona industrial, y no tenía ni familiares ni amigos ni vecinos dedicados a cuestiones artísticas. Encontrar las cosas que me interesaban no era sencillo ya que aún no había internet y a Capital viajaba dos o tres veces al año. Yo era un extraterrestre en ese contexto. 
Bueno, el asunto es que conocí a Marcelo y descubrí que era fanático del terror y el género fantástico: Lovecraft, Poe, King, Barker... Era como el padre o el tío o el vecino que la vida no me había dado. Así que fui al taller durante años, en Palermo, y Marcelo se volvió no sólo un maestro sino también una figura paterna y un gran amigo. Y por supuesto, los textos empezaron a funcionar. Ya a los 16 años gané un premio por un cuento que, si Dios quiere, y en una versión corregida, pronto formará parte de mi primer libro de cuentos. 
En cuanto a dirigir, siempre me gustó el cine, y contar una historia con una cámara se dio como algo natural. De chico hice los típicos cortos con amigos, repletos de delirio y diversión. Más adelante estudié en el Cievyc, donde conocí amigos y filmé algunos cortos. Uno en particular me trajo muchas alegrías.


Con tu amplia carrera en los medios (tanto gráficos como blogs), ¿en qué campo te sentís más a gusto?

MO: Cada campo tiene sus pros y sus contras. En los medios digitales (sobre todo si vos estás al mando) tenés más libertad en cuanto la extensión de notas y la posibilidad de modificar detalles y demás. Y una ventaja no menor: permite que pueda ser leída en cada rincón del mundo. De todas maneras, publicar en medios gráficos te sigue dando una chapa muy importante. El mecanismo es diferente (para empezar, tenés un deadline definido para que los diseñadores puedan hacer su trabajo y la revista llegue cuanto antes a la imprenta), y no hay nada como ver tu trabajo a la venta en kioscos de revista. Eso nunca deja de ser muy especial para mí.
Respondiendo la pregunta, me siento muy cómodo en los dos campos. 




Y hablando de lo multifacético que sos, ¿en qué momento surge La Abadía de Carfax y de qué se trata? 

MO: La Abadía de Carfax, círculo de escritores de horror y fantasía nació en 2005, por una iniciativa de Marcelo di Marco. Como dije, él es un devoto del terror y las cosas extrañas, y notó que muchos de quienes éramos sus alumnos compartíamos esas inquietudes por el cine y la literatura más dark. Entonces Marcelo creó un grupo dedicado de lleno a la temática que tanto nos apasiona. Ya publicamos tres antologías con cuentos de cada integrante (publicadas por la editorial PasoBorgo, perteneciente al sitio Elaleph.com) y hay una cuarta en preparación. Si bien a todos nos une el amor por lo tenebroso, cada enfoque del horror es distinto: hay horror sobrenatural, horror psicológico, vampiros, fantasmas, mutantes, zombies, asesinos seriales, monstruos de la vida cotidiana… El espectro de terror de cada libro es muy amplio. Hay para todos los gustos. 
Hace poco dimos una charla en el Buenos Aires Rojo Sangre, a sala llena, con venta de ejemplares y lectura de cuentos. Salió bárbara. Era crucial darnos a conocer en ese ámbito tan entusiasta y con tanta pasión por lo macabro y lo esotérico.





Michifus fue el cortometraje que imagino te abrió muchas puertas y te permitió recorrer varios ámbitos. ¿Cómo surgió la idea y pensabas llegar tan lejos?

MO: Michifus es el corto que me dio más alegrías. Nació en 2003 como un trabajo del Cievyc en el que cada estudiante debía dirigir un corto en 16mm, con treinta metros de fílmico (dos minutos y poco más). Pensé que debía hacer algo simple, pero poderoso. Tomé la idea de una novela que estaba escribiendo, hice un testeo entre mis compañeros y posible equipo, y gustó mucho. El rodaje fue tranqui y rápido, pese a que al principio María Celeste (el Michifus del título) no quería beber leche (risas). Pero lo solucionamos y el corto quedó bien.
A partir del año siguiente empecé a moverlo y no se detiene. Pasó por festivales y me sigue dando toneladas de alegrías. ¡Hasta en el Malba lo proyectaron! (risas). Pero donde hizo historia fue en el festival de cortometrajes Uncipar, que se hace en Villa Gesell. Lo proyectaron en 2005, después de medianoche, como uno más (yo estuve de casualidad ahí y me enteré unas horas antes que lo pasarían), pero lo proyectaron y el público enloqueció. En esas funciones, titulada Pantalla Abierta, la gente suele ir a burlarse de los cortos y reírse y festejar. Pero cuando apareció Michifus, todos quedaron flasheados. Coreaban “MI-CHI-FUS, MI-CHI-FUS”, de manera espontánea, y lo proyectaron dos veces más. ¡Genial! Y todos los años en Pantalla Abierta pedían el corto a puro “MI-CHI-FUS, MI-CHI-FUS”. Así que volví con el corto en 2012… ¡y lo proyectaron cinco veces, hasta en el viaje de vuelta! 
Otro corto a destacar es Familia, que hice con dibujos y scanner y Premiere Pro; gusta más de lo que había imaginado y en Uncipar 2012 (donde lo proyectaron junto con el regreso triunfal de Michifus), Fernando Spiner se me acercó y lo elogió. ¡Wow!




Gran admirador de las obras de John Carpenter llegaste a escribir un muy buen libro sobre este director: ¿por qué considerás que en Argentina su nombre es referencia de muchos directores? Porque no ocurre de la misma forma en otros países del mundo, incluso en Latinoamérica, y por tal motivo imagino tu libro es el primero de la región sobre su obra.

MO: Tal cual, Encerrados toda la noche: el cine de John Carpenter es el primer libro sobre Carpenter que salió en Latinoamérica. Sin dudas, es un director que marcó a generaciones. Su estilo clásico, simple pero nunca vacío, repleto de imaginación y mala leche, cautivó y sigue cautivando en todo el mundo, en mayor o menor medida. Jamás escuché que alguien odiara a Carpenter, pero cuando salió el libro, me sorprendió la cantidad de fanáticos que había en la Argentina. ¡Alucinante! 
Con respecto a la pregunta, las pelis de Carpenter explotaron durante los ’80, que fue la edad en la que crecimos muchos, sobre todo cineastas locales que hoy incursionan en el género, empezando por los muchachos de Farsa Producciones y Daniel de la Vega. En materia de cine fantástico y de terror fue estupendo crecer con pelis de Carpenter, de George A. Romero, de Wes Craven, el David Cronenberg de sus primeras épocas… Y esas influencias se pueden apreciar en las películas que hacen los directores argentinos actuales, más que nada dentro del cine independiente. 
Pero Carpenter también supo llegar a cineastas de todo el mundo, aunque no siempre lo veían del mismo modo. Una vez dijo “En Francia soy un autor, en Alemania soy un director de cine, en Inglaterra soy un director de películas de terror y en Estados Unidos soy una puta mierda”. Debería agregar “En Argentina soy Dios”. 





Tengo entendido que la primera película que viste de Carpenter fue Halloween de 1978: ¿qué fue lo que más te impactó de él como para seguir su carrera?

MO: Así es, la primera fue Halloween. Tenía ocho años y quedé perturbado. Nunca había visto una película tan inquietante y que te dejara con un sabor tan amargo. De hecho, hice varios dibujos e historietas con mamarrachos de Michael Myers (risas). A partir de ahí, me empapé de más terror y de Carpenter. Noté que en el resto de su filmografía se repetían elementos de Halloween: el Mal imparable, que adopta la forma más inesperada; las Autoridades, inútiles ante el avance del Mal; la visión pesimista, en donde el Mal podría o no ser destruido… Incluso ahora las pelis de Carpenter (hasta las menos geniales) siguen siendo muy audaces.


Quiero que nos cuentes acerca de I Love Lucky. La verdad me enganché mucho con lo que leí y es un proyecto muy ambicioso de tu parte, con redes sociales incluidas. ¿Qué podés decirnos acerca de esto? 

MO: I Love Lucky parte de una novela que empecé a escribir en 2003. Es la historia de Lucky, un serial killer copado. Si bien la terminé hace uso años, sigue en busca de quien pueda editarla. En tanto, de la novela surgieron las ideas de Michifus y de Familia, y a partir de enero de 2011 publico cuentos protagonizados por Lucky en el blog I Love Lucky – relatos. A diferencia de la novela, donde tiene 15 años y la acción transcurre en los ’90, los cuentos nos muestran las andanzas de Lucky en la actualidad, en la plenitud de su vida. Es la más perfecta mezcla de belleza, carisma, presencia, sex appeal, inteligencia y astucia. Por eso suelo decir que tiene cosas de Justin Timberlake, Tony Stark y Hannibal Lecter. Disfruta de la cultura pop, de los deportes extremos, y es capaz de violar a una nena, cortarle la cabeza y volverla a violar, siempre con toda la onda. 
Los cuentos narran situaciones sórdidas, pero de una manera divertida, como si fuera una fiesta, lo que las vuelve más fuertes. Lucky disfruta cometiendo atrocidades tanto como de un tema de Blur o de una peli de Scorsese. 
Como decís, es un proyecto ambicioso, al punto de que Lucky tiene perfiles en Facebook (figura como Lucky Albarn) y Twitter (@luckyalbarn). Por supuesto, también está la fanpage del blog y una fanpage en joda, Que Lucky muestre su Cara, en donde se da a entender a quién se parece físicamente el personaje (de chico era comparado con Leonardo DiCaprio, pero ahora lo ven más como Charlie Hunnam o Chris Hemsworth). 
Más que un personaje, Lucky es un amigo. Un motivo para seguir adelante, para levantarme cada vez que me caía, ya que nadie me entiende tanto como él. Esta época es positiva, de cosechar la siembra y seguir cosechando, pero hubo momentos donde no salía una, en ningún aspecto de mi vida, todo era depresivo y llegué a pensar que ya no valía la pena más nada. Es más, varias veces estuve por hacer una locura. Terrible sentir eso. Pero Lucky fue y es un amigo muy especial, que me conoce más que nadie; casi podía sentir que me agarraba de los hombros y me decía, con énfasis “¡Man, levantate! ¡No no seas fucking pelotudo! ¡Dale, que se viene lo mejor!”. Así que es genial que ahora, a través de los cuentos, la gente se enganche con el personaje y con el concepto. Ojalá siga así, y que se ponga mejor cuando salga la novela. 




¿Y como director tenés algún proyecto de corto o largometraje en mente?

MO: Hay dos cortos que quiero hacer en breve pero no quiero dar detalles para no quemarlos. También hay un proyecto de largometraje que me tiene como guionista, pero tampoco quiero adelantar nada, por si acaso. Mil disculpas. Pero sí, hay proyectos y ganas de concretarlos. 


¿Cómo ves hoy al cine argentino, más allá de por momentos la escaza promoción que existe? Obviamente excluyendo los casos cuando tenemos un Darín o un Francella protagonistas… 

MO: Pienso que el cine argentino pasa por un momento interesante. Es cierto que las películas de mayor difusión son las de los canales de televisión grandes o las de empresas como Patagonik. Pero, a diferencia de otras épocas, donde muchas de esas películas eran comedias demasiado livianas, ahora hay más variedad y una preocupación por hacer películas industriales manteniendo la autoría del director. Las pelis en las que interviene Haddock Films son la mejor prueba.
Pero lo más jugado y divertido está en el cine de bajo presupuesto, hecho de manera muy independiente. Plaga Zombie, de Farsa Producciones, fue la punta de lanza para que aparecieran más películas de terror, ciencia-ficción y demás, donde el ingenio y la imaginación suplantan la falta de dinero. De allí están surgiendo cineastas que ahora filman películas apoyadas por el INCAA, como Daniel de la Vega, Javier Diment, Fabián Forte y Nicanor Loreti. 
Así que al cine argentino actual lo veo muy bien. 


Te agradecemos enormemente Matías que nos hayas permitido entrevistarte, sincerarte y tomarte un tiempo para nosotros. Hemos podido conocerte más íntimamente y nos quedamos con una de las tantas frases de esta entrevista: “cosechar la siembra y seguir cosechando”. Y esperamos pronto los nuevos frutos...

Pueden saber más sobre Matías en su blog personal elblogdemichifus.blogspot.com.ar y siguiéndolo en Twitter en @matiasorta
También en encerradostodalanoche.blogspot.com.ar y @LibroCarpenter para informarse acerca de su libro Encerrados toda la noche: El cine de John Carpenter; en ilovelucky-relatos.blogspot.com.ar para seguir de cerca los relatos de Lucky; en asalallenaonline.com.ar para mantenerse actualizados con todo lo referido al mundo del cine y las series; y cada mes en Miradas de Cablevisión.


Las imágenes que ilustran esta nota fueron tomadas de los distintos blogs creación del entrevistado.

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